Ayer, me llamaba la atención la noticia Crisis hipotecaria: ¿los medios cómplices? publicada en el blog Periodismo Económico. Tanto que escribí post que quisiera matizar ahora:
No se trata de buscar culpabilidades, sino de adoptar una postura que nos permita a todos avanzar hacia la salida de esta situación complicada ( aunque emocionante) y no ahondar más en ella.
Siempre desde la óptica del cliente normal, en la mayor parte de las transacciones que se realizan por una familia media, en una compraventa de una propiedad que es lo que la mayoría de la población hace dos o tres veces a lo largo de su vida.
Igual que ha habido momentos tan boyantes en la bolsa, en la que se ha llegado al despropósito de pedir un préstamo para poder invertir ¡y en algunos casos además salir airoso!. Así se ha llegado a considerar “normal” que un comprador sin formación y pericia especiales pudiera comprar varias propiedades en obra nueva y venderlas antes de escriturar, ganando unos diferenciales increíbles, sin ningún riesgo y así hasta el infinito porque eso no paraba nunca de subir. O que al calor de rabiosa actividad en el sector, se montaran “inmobiliarias” abriendo un local a la calle y colocando unos escaparates con fotos, con el SISTEMA de trabajo de “hago buenamente lo que puedo siempre que me dejen”.
Nos parece que el hecho de que esas y otras cosas sucedieran, no tiene nada que ver con que la gente, cambie de casa (por traslado, crecimiento o decrecimiento de la unidad familiar, etc), o aspire a tener su casa en propiedad, sin tener que salir a la calle a jugar a la ruleta rusa, o tener que hacerse un “master”o fiarse de lo que buenamente pueda “asesorarle” su banco, porque para eso existe un profesional, que ya estaba ahí antes de que ocurrieran estas cosas y que si es buen profesional, casi con toda probabilidad estará ahí después de que este fenómeno haya pasado.